domingo, 19 de abril de 2015

5 tips para que entre todo en la valija

Muchas veces, cuando tenemos que viajar en avión nos encontramos frente a un gran desafío: hacer entrar todo en la valija. En mi caso son dos, una mediana y una pequeña, y el problema es que ando bastante cargada y no puedo exceder el límite de peso de 23 kg. Parece mucho pero se alcanza fácil. Por eso estuve pensando algunas estrategias que les comparto a continuación:

1- Enrollar la ropa. 
Vi en internet que algunos viajeros aconsejaban este peculiar modo de guardar la ropa en la valija y decidí probarlo. Supuestamente, además de ahorrar espacio evita que las prendas se arruguen. Pronto podré comprobarlo.

   
2- Usar el calzado más grande para viajar (botas o zapatillas). 
En mi caso se trata de un par de zapatillas deportivas. Son las más grandes y, por lo tanto, las que más espacio ocuparían en la valija. Por supuesto, son las elegidas para usar el día de mi viaje (genial, porque también son las más cómodas).

3- Llenar hasta el tope la mochila o bolso de mano.
Si el cargamento es grande y el lugar en la valija es limitado, una buena opción es equilibrar la carga haciendo uso y abuso de la mochila o bolso de mano. (Pero nada líquido o cremoso porque no se puede!)




4- Llevar las camperas afuera de la valija (aunque no haga tanto frío).
Al igual que con las zapatillas, las prendas que ocupan más espacio en la valija hay que llevarlas puestas. Por eso hay que enchufarse la campera haga frío o calor; se ahorra mucho espacio y nos podemos librar de ella tranquilamente una vez adentro del avión.

5- Llevar cosas pesadas en el bolso de mano (siempre que se puedan llevar en el bolso de mano).
Como dije antes, existe un límite en el peso del equipaje que podemos llevar (23 kg). Por eso, si tenemos algo bastante pesado será mejor llevarlo en la mochila. Equilibrar el peso entre la valija y el equipaje de mano es siempre una buena idea cuando tememos sobrepasar ese límite.

sábado, 11 de abril de 2015

Buenos hábitos florianopolitanos

Hay tres cosas que me sorprendieron gratamente transitando por las calles de Florianópolis. En sentido de seguridad vial, los brasileros parecen tener más conciencia y respeto que los argentinos. Digo esto porque pude evidenciar repetidos ejemplos durante los once meses que viví por acá. 

En primer lugar, quedé sorprendida ante el hecho de que la gran mayoría de los autos frenan ante la presencia de un peatón frente a la senda peatonal. Al estar acostumbrada al tránsito de Rosario, mi instinto era quedarme esperando en la vereda hasta que algún auto se dignara a parar. Al percibir que los autos frenaban para ceder el paso, haya siquiera una sola persona, hacía que abriera los ojos como platos. En Rosario me podía quedar toda la tarde esperando en la esquina si de los conductores dependiera...


En segundo lugar, me sorprendió gratamente el hecho de que todos los motociclistas usan casco. Al decir todos digo TODOS, ya que nunca vi un solo motociclista sin casco. Me gustaría mucho poder ver eso en las calles argentinas.

En tercer y último lugar, me llevé otra sorpresa al observar que hasta los ciclistas usan casco en Florianópolis! Un día me senté en un banco frente a la Avenida Beiramar y me puse a ver a los ciclistas que pasaban por la ciclovía. La mayoría usaba casco, y no sólo los profesionales sino también los "amateurs". Tomé algunas fotos para registrar ese gran hallazgo:




No sé si estas conductas se deben a campañas viales realmente eficientes o si los brasileños son naturalmente más concientes de su seguridad y la de los demás; lo que sé es que estos hábitos hablan muy bien de ellos y sería muy bueno que todos en Argentina pudiéramos imitarlos.

domingo, 5 de abril de 2015

La Pascua en Brasil

La Pascua en Brasil no es muy diferente de la Pascua en Argentina. Para los más religiosos un momento de sacrificio, espiritualidad y, finalmente (el domingo) regocijo, y para el resto de los mortales una buena oportunidad para comer mucho chocolate y viajar.


Hablando de chocolate.. en Brasil existe una variedad enorme de huevos de pascua. Teniendo en cuenta que aquí se encuentran las fábricas de Nestlé, Garoto y Lacta, es posible encontrar huevos de todos los tipos y tamaños. Desde principios de marzo los pasillos de los supermercados están repletos de huevos para todos los gustos.




Por supuesto, los niños son los que más disfrutan de esta época. Los huevos, en su mayoría, están pensados especialmente para ellos. Algo que me sorprendió bastante son las sorpresas. Vendrían a ser sorpresas con huevo más que huevos con sorpresa. Este año pude ver algunos que venían con auriculares, pequeños amplificadores de sonido, tazas, vasos, muñecos de peluche, valijitas... para que los niños (y no tan niños) enloquezcan!



Argentinos y brasileros compartimos entonces la tradición de los huevos de chocolate, pero hay una diferencia. Mientras en Argentina comemos la tradicional "Rosca de Pascua", acá se acostumbra comer la "colomba de Pascua". Es un dulce típico de Italia, parecido a un pan dulce y, como su nombre lo indica, con forma de paloma (en italiano colomba).

Por mi parte, ya recibí unos ricos huevitos y chocolates varios.. sólo resta degustarlos y desearles a todos unas.. Felices pascuas!!


martes, 24 de marzo de 2015

Escapada a Itapema

Aprovechando el fin de semana largo decidimos partir hacia Itapema, una ciudad balnearia a escasos 68 km de Florianópolis. Evitamos salir el viernes a la tarde/noche porque sabíamos que el tránsito iba a estar complicado. Y así fue, además de los clásicos embotellamientos se sumó el incendio de un camión y el corte del puente que une la isla con el continente. Caos total, por suerte nos salvamos. 

Sábado 21:

Nos levantamos tempranito y a eso de las 8:30h encaramos la autopista sin ningún problema. Para las 10h ya estábamos en Itapema. Dejamos el equipaje en el departamento que nos prestaron generosamente y fuimos a la playita. Estaba soleado y aproveché para tomar un poquito de sol.
A diferencia de Florianópolis, en Itapema hay una playa que se extiende a lo largo de (casi) toda la ciudad por varios kilómetros.  A su vez, hay una costanera con vereda para peatones y una ciclovía que hace que se pueda recorrer la ciudad de punta a punta con la mejor vista.

Al mediodía volvimos de la playa para ir a almorzar. Fuimos al restaurant Keamuka con una privilegiada ubicación frente al mar. Comimos para el campeonato. Para empezar unos camarones a la milanesa, buñuelos de bacalao y polenta frita y, para rematar, unos bifes de picaña. Todo muy rico, pero no terminó ahí. El mozo nos ofreció luego un postre por cortesía de la casa: banana flambeada con helado de vainilla. Cómo no, venga! Terminé como un pez globo pero valió cada bocado.

Después del almuerzo fuimos al "Mirador del encanto", un lugar relativamente nuevo ya que fue inaugurado hace sólo tres años. Luego de subir poco más de 100 escalones (el asensor estaba averiado) pudimos apreciar toda la ciudad de Itapema y sus alrededores desde una altura de 156 m.

Las nubes grises amenazaban y anunciaban una lluvia inminente. Con sueño por levantarnos temprano y llenos después del almuerzo, ese clima era una invitación perfecta para dormir la siesta. Me desmayé en la cama y desperté dos horas después...

Justo a tiempo para salir de compras! Fuimos a Feccat, una feria de calzado que tiene mucha variedad y muy buenos precios. Por supuesto, un par de sandalias me estaba esperando. Con la nueva adquisición volvimos al departamento y ahí nos quedamos, charlando y mirando TV.

Domingo 22: 

Amanecimos a eso de las 9h, desayunamos y partimos a la playita. El clima no era el mejor, la temperatura había bajado después de la lluvia de la noche anterior. Pero allí nos quedamos un rato disfrutando del paisaje y el sonido de las olas. 




Caminamos bastante hasta llegar a un supermercado, el único lugar con wifi libre (gracias Koch). Vi las últimas novedades del ciberespacio y emprendimos la vuelta. Al mediodía almorzamos en un restaurant de buffet libre donde nuevamente quedamos más que satisfechos. 

Por la tarde la lluvia no nos dejó ir a tomar mates a la playa así que los tomamos en el departamento mientras jugábamos palabras cruzadas (scrabble). Mi rendimiento fue bastante bueno teniendo en cuenta que tenía que formar palabras en portugués.

Por la noche fuimos hasta al centro para hacer un poco más de shopping. Por el final de la temporada había muchos negocios con interesantes descuentos. ¿Cómo no aprovechar? Me hice de un par de bolsitas y retornamos al departamento. Allí empezamos a jugar al truco brasileño mientras tomábamos unas cervecitas. Mi dupla con Luciano perdió estrepitosamente (tres veces seguidas) contra la dupla de su hermano (Eduardo) y su novia (Julia). ¿Tendremos tanta suerte en el amor?

Lunes 23: 

Último día! Luego del desayuno fuimos a pasar los últimos momentos en la playa. Las nubes grises amenazaban desde el sur. Cuando empezó a lloviznar levantamos campamento y, luego de pasar por unos negocios de chucherías, regresamos al depto. Allí almorzamos unos ñoquis y dejamos todos los bolsos listos para partir más tarde.


Antes de pegar la vuelta fuimos hasta Balneário Camboriú, que está al lado de Itapema, a visitar a unos parientes de Luciano. Finalmente, emprendimos la retirada hacia Florianópolis cuando eran casi las seis de la tarde y a las 19:45h ya estábamos en casita.

Hasta la próxima Itapema! Nos volveremos a ver!



sábado, 14 de marzo de 2015

La Universidad en Brasil

Las universidades de Argentina y Brasil tienen algo en común: son públicas y gratuitas; sin embargo, existe una importante diferencia entre ellas. Mientras en Argentina el ingreso a la universidad es libre, en Brasil es restringido.

Ingreso:

En Brasil existe un examen de ingreso que todos aquellos que quieran estudiar una carrera, sea cual fuere, tienen que rendir y aprobar. Este examen es el famoso "vestibular", que tiene lugar todos los años en noviembre o diciembre. Cada universidad realiza su propia prueba. Así, los alumnos se inscriben para hacer el vestibular en aquella universidad a la cual les gustaría concurrir. De todas formas, suelen inscribirse en varias universidades (muchas veces de diferentes estados) para asegurarse un lugar si son reprobados en la primera opción.


Los alumnos se preparan durante todo el último año de la escuela secundaria para enfrentar este examen, que se divide en tres días y puede durar hasta 5 horas. El esfuerzo y el stress es tanto que los festejos tienen lugar una vez aprobado el examen de ingreso y no una vez graduados. De este modo, los estudiantes ven los huevos, la pintura y la harina al comienzo y no al final de la carrera. Esta prueba suele ser especialmente dífícil para el ingreso a la carrera de Medicina. Por eso, muchos jóvenes brasileños deciden ir a estudiar a países limítrofes como Argentina y Bolivia, donde el ingreso no es restricto.

Iniciación a la vida universitaria:

Cuando comienzan las clases es común que se realice un "trote", una jornada en la cual los nuevos alumnos, llamados "calouros", deben realizar ciertas actividades de iniciación a la vidad universitaria. Estos "trotes" son organizados por los alumnos más avanzados de cada carrera, llamados "veteranos". 

Generalmente, estas actividades incluyen juegos inofensivos o actividades solidarias como donar sangre o visitar un hogar de ancianos. Sin embargo, existen casos en que estos "juegos" llegan a ser humillantes o peligrosos. El "trote sucio" es aquel en el cual, como mencioné antes, se ensucia los ingresantes con diferentes alimentos y sustancias como huevos y pintura. Los juegos más peligrosos son aquellos que incluyen bebidas alcohólicas, como por ejemplo competencias para ver quién logra tomar más. Este mismo año ese juego tuvo un desenlace trágico en una universidad del estado de San Pablo.

Infraestructura:

Mi observación sobre la infraestructura edilicia se basa en la universidad que tuve la oportunidad de conocer viviendo en Florianópolis: la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). Allí pude ver que todas las aulas cuentan con sillas con asientos mullidos y aire acondicionado. Por otra parte, la biblioteca del campus es muy grande y moderna, y cuenta con numerosas sillas, mesas y computadoras para la libre utilización de los alumnos. 


La universidad cuenta también con un Centro de cultura y eventos, con un moderno auditorio con capacidad para 1.371 personas sentadas, donde suelen realizarse actos de graduación, simposios, seminarios, congresos, workshops, festivales y otras actividades. Por otro lado, el campus cuenta con un comedor universitario que diariamente (también los fines de semana) sirve comida para más de 3 mil estudiantes, profesores y trabajadores de la UFSC al insólito y económico valor de 1,50 reales.



Integración:

El hecho de que exista un ingreso limitado hace que el número de alumnos en cada carrera y en cada aula sea menor. En una clase, el número máximo de estudiantes puede llegar a 30. Esto hace, por un lado, que la enseñanza sea más personalizada y, por otro, que la relación entre los estudiantes sea más cercana. Es imposible no llegar a conocer o conversar con algún compañero, algo común en las populosas universidades argentinas. 

Además, en el caso de la UFSC, como en el de muchas otras universidades de Brasil, las diferentes facultades se concentran en un único campus. Esto facilita la interacción entre los estudiantes de las diferentes carreras. Así mismo, las reuniones de centros de estudiantes, las fiestas, manifestaciones, festivales, todo tiene lugar en el campus. Se trata del espacio  de encuentro por excelencia de todos los estudiantes. 


Recuerdo que esto no era así en la "ciudad universitaria" de Rosario, donde los estudiantes de las diferentes facultades no estábamos integrados y las fiestas o encuentros (casi) nunca se realizaban en la ciudad universitaria. En Florianópolis, cuando los estudiantes no tienen planes para el fin de semana no lo dudan, van al campus porque saben que habrá una o más "fiestas" organizadas por los alumnos de diferentes facultades. Eso me sorprendió bastante porque ese escenario sería impensado en la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Conclusión:

Con todo, existen pros y contras de los sistemas universitarios brasilero y argentino. Quiero resaltar que valoro mucho el hecho del ingreso libre en la universidad pública argentina. Sin embargo, en Florianópolis pude observar que los estudiantes gozan de mayores beneficios que los estudiantes argentinos, o por lo menos, que los de la universidad donde yo estudié. Porqués y causas posibles, eso lo dejamos para otro blog.