sábado, 9 de mayo de 2015

Lo bueno de volver a casa

Volver a casa después de mucho tiempo es algo muy bueno. En primer lugar, por reencontrarnos con la familia y los amigos, pero además hay otras pequeñas cosas que hacen que nuestra estadía sea mucho más feliz. Cosas que extrañábamos sin darnos cuenta y que, cuando volvemos a tenerlas, recordamos cómo son buenas. En mi caso, son las siguientes:



1- La comida de mamá:
La comida de mamá no tiene igual. Esa especialidad que solo a ella le sale espectacular, y que cada vez que volvés te prepara con todo su cariño. Esta vez no fue la excepción y hubo pasta frola de bienvenida con mi nombre (toda una creativa de la repostería). Pero no solo son las especialidades, todo tiene ese saborcito plus de lo casero, y como uno no viene muy acostumbrado, es más rico todavía!

2- La cama: 
Mi cama es muy especial, decimos que es la "cama atrapadora", ya que las personas que se acuestan en ella enfrentan un gran desafío al intentar dejarla. Más allá del hechizo, es verdad que no hay como la cama propia, no dormimos mejor en ninguna otra cama ni con ninguna otra almohada. Caemos en un sueño plácido y profundo del que no nos despierta nadie. Todo eso volví a experimentar en mi querida "cama atrapadora".



3- El asado: 
En mi caso es "el asado del abuelo Héctor". Todos los sábados iba a almorzar a su casa y regularmente tocaba un asadito (algunas veces el cargo de asador es cedido de padre a hijo). En Brasil comí bastante carne, y carne buena, pero no hay como el asadito del sábado en lo del abuelo, con  ese corte que te gusta y el punto de cocción perfecto.


4- La Televisión: 
Es lindo volver a hacer zapping y que en todos los programas hablen tu idioma y de cosas de tu país (sean importantes o totalmente inútiles). Abandoné las novelas de la "Rede Globo" y ya me enganché con una nacional y, de repente, todos los actores de "Las mil y una noches" hablan español! (qué rápido aprendieron :P)



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