Hace 7 meses que trabajo como recepcionista en un hostel en Florianópolis, más precisamente en "Lagoa da Conceição", una zona donde suelen confluir jóvenes mochileros y estudiantes de intercambio. Para mí, es un trabajo muy buena onda por las siguientes razones:
1 - Se hacen nuevos amigos:
Muchas veces, después de charlas, comidas o salidas compartidas, los huéspedes pasan a convertirse en amigos. Manteniendo el contacto a través de internet, es lindo ver cómo continúan sus viajes por Sudamérica. Tener amigos por todo el mundo también es una buena excusa/oportunidad para viajar y visitarlos más tarde.
2 - Se aprenden cosas nuevas:
Siempre se aprende algo nuevo trabajando en un hostel. Por ejemplo, cuando llega algún huésped de alguna ciudad remota de Finlandia, Suecia o Noruega, es una buena chance para ampliar los conocimientos de Geografía. Se aprenden también muchos datos curiosos o costumbres de otros lugares hasta entonces desconocidos o inimaginables.
3 - Se practican idiomas:
Me gustan mucho los idiomas, hablo inglés y portugués fluídos e italiano nivel intermedio. Trabajar como recepcionista en un hostel hace que pueda practicar estos idiomas todo el tiempo y de una forma divertida, conversando con huépedes de diferentes partes del mundo. Además, con ellos siempre se aprende alguna frase o palabra nueva para incorporar al vocabulario.
4 - Se reciben invitaciones inesperadas:
Algunas veces, los huéspedes pueden invitarte a comer con ellos. Es una excelente oportunidad para probar platos típicos de diferentes lugares del mundo. Yo pude probar un dulce griego llamado Pitta, Hummus preparado por israelitas y pancakes hechos por un australiano y un inglés, entre otras comidas. Por otro lado, también pueden invitarte a salir a tomar algo, después del trabajo claro. Las salidas con nuevos amigos internacionales suelen ser muy divertidas, llenas de risas y confusión lingüística.
Algunas veces, los huéspedes pueden invitarte a comer con ellos. Es una excelente oportunidad para probar platos típicos de diferentes lugares del mundo. Yo pude probar un dulce griego llamado Pitta, Hummus preparado por israelitas y pancakes hechos por un australiano y un inglés, entre otras comidas. Por otro lado, también pueden invitarte a salir a tomar algo, después del trabajo claro. Las salidas con nuevos amigos internacionales suelen ser muy divertidas, llenas de risas y confusión lingüística.
5 - Se trabaja en un ambiente informal:
El ambiente de trabajo en un hostel es realmente informal y eso es algo muy positivo. Por ejemplo, cuando tenés un rato libre porque todos los huéspedes se fueron a la playa, podés mirar una serie en la computadora o algún programa en la TV. Los momentos para comer son totalmente flexibles, básicamente cuando se tiene hambre y, cuando el jefe lo permite, hasta es posible tomarse una cervecita o caipirinha.